Si estás aquí es porque estás pensando en echarle un par y trabajar aquello que ves que se te está atragantando con respecto al terreno del amor.
Quizás te apetecía tener sesiones conmigo, pero no estoy disponible, ni lo estaré en mucho tiempo.
Puede que hayas visto que no tengo un gran equipo.
No tengo nada en contra de los equipos multitudinarios, pero siento que mi filosofía del amor y las relaciones es tan específica y hay tantos conceptos asociados que no me gustaría tener un gran equipo y cada cada profesional fuera a su bola.
Lo que yo quiero es que vayamos todos a una. Así que, en PsicoAmor, solo somos 3 personas: mi padre, Fátima Pino y yo.
Voy a contarte un poquito más sobre Fátima.
Fátima estuvo unos 8 meses en consulta conmigo.
Ella aplicó absolutamente todo lo que trabajamos.
Pasó de decirme que veía imposible encontrar pareja a construir una relación maravillosa con su novio, solo unos meses después de que termináramos nuestra terapia.
Ella estudió biomedicina, tiene un máster en química médica y otro máster en coaching transpersonal.
Eso significa que si te gusta todo el mundo de la química, los neurotransmisores y las hormonas, Fátima te flipará.
Pero el motivo por el que está trabajando conmigo no es su gran formación científica o sus estudios en el coaching.
El motivo por el cual la elegí es otro.
Después de terminar la terapia conmigo, se apuntó a mi membresía y empezó a estar activa en los grupos de Telegram.
Como ella estaba bien y tenía la autoestima en su sitio, lo que hacía era ayudar a las demás personas del grupo.
Gratis.
Se mostraba empática con todo el mundo, sabía a qué contenido mandar a la gente según su problema, entendía perfectamente los conflictos a los que se enfrentaban las demás, hacía la pregunta adecuada para hacer reflexionar e incluso ponía ejercicios.
Cuando yo echaba un vistazo a los grupos, veía que la mencionaban más a ella para pedirle su consejo que a mí.
Recuerdo una vez que leí una de sus parrafadas y pensé: “joder, si lo hace mejor que yo”.
Y ese fue el día en que decidí tenerla en mi equipo.
Antes de ser nuestra coach, Fátima llevaba ya mucho tiempo encargándose de los grupos de Telegram (ya cobrando) y ayudando a muchísimas personas, así que un día, se dio cuenta de que eso era lo que le hacía feliz de verdad y decidió hacer el máster de coaching.
Le dije que cuando terminara el máster y las prácticas, la quería en mi equipo y así lo hicimos.
Ahora, después de unos años, está ya terminando la carrera de psicología.
Llevo años viendo como Fátima trabaja y sigue toda mi filosofía del amor, además de aplicar todo lo que ella aprendió en la carrera y que tiene que ver con la mente humana.
Así que si la eliges como tu coach, no te preocupes porque estás en las mejores manos.
Confía en mí porque sé de lo que hablo.
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Un besazo,
Silvia