Hola Silvia, estuve muchos años casada: 22 más muchos de novios y entró en mi vida una liebre que me hizo salir de mi matrimonio. Fue brutal de bonita la pequeña historia que vivimos, a pesar de la leche que me he pegado, pero claro no te conocía y entré donde no debía haber entrado.
Ahora me encuentro sin uno y sin otro, sola en un piso en el que no me siento cómoda, con mis dos hijas adolescentes y con un dolor emocional insoportable porque me ilusioné mucho con la liebre para terminar donde estoy, sola. De haberlo sabido no hubiese dejado a mi marido, pues, aunque me faltaban cosas como el cariño físico, mi principal estándar, tenía grandes cualidades.
Sé que tu opinión es que he hecho bien en dejar a mi marido, pero yo sé que de saber este final no lo hubiese hecho, pues no era infeliz, solo me faltaban cosas, así es que diariamente trato de no pelear con la vida porque sé que siempre sale uno perdiendo, pero me encuentro en una situación difícil y sobre todo con muchísima pena, tristeza, incluso arrepentimiento muchas veces.
La pregunta que te quiero hacer una vez que te he refrescado mi historia sería: ¿qué significa cuando decís que de todas las historias y que de todo lo que nos sucede en la vida hay un aprendizaje? No encuentro el aprendizaje en mi historia. No sé qué significa.
¿Cuál es el aprendizaje que me llevo de haber dejado a mi marido y que mi liebre no haya querido nada conmigo por estar casada, ni haya intentado jamás hablar a ver que hacíamos? ¿Me puedes aclarar y ayudar a ver mi aprendizaje? Gracias, Silvia.
Aprovecho para decirte que una vez te empecé a seguir, me cambiaste la vida a mejor. Gracias.
Ana Maria
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Pues parece ser que tu liebre desde un principio no quería nada serio contigo. No por estar casada precisamente. Ese es el motivo que tú crees pero seguramente no es el motivo real. Tu matrimonio no era feliz y por eso ocurrió ésto. Te hubiera pasado igualmente con otra persona o en otro momento, porque tus carencias estaban ahí. Debes aprender a estar sola y salir adelante y no mirar atrás pensado lo que hubiera sido y no fue. Quizás ahora no puedas verlo porque estás en pleno duelo pero todo en la vida sucede por algún motivo y tarde o temprano acabarás encontrándolo. Te lo digo desde mi propia experiencia porque viví algo muy parecido. Me costó años aceptarlo y tener un poco de paz conmigo misma, pero ahora estoy muy segura de que mi matrimonio tarde o temprano se hubiera roto porque me faltaban cosas esenciales y aunque la convivencia era buena yo ya no quería intimidad. Y eso es esencial para mantener una pareja viva.
Hombre, así de primeras lo que veo es que si tomaste la decisión de dejar a tu marido, mucho no lo querías. Lo que ocurre es que ahora te encuentras sola y piensas que ese premio de consolación es mejor que nada, pero no es justo para ti ni mucho menos para él.
Y si ahora apareciese otra liebre?
Y si la liebre que no quiso nada contigo volviese? Qué harías?
Tú habías elegido al otro y si no estais juntos no es por ti sino por él.
No es cuestión de estar con alguien por estar, sino porque lo eliges conscientemente por encima de los demás.
Y si por otro lado piensas que fue un impulso sin pensar las consecuencias… entonces deberías plantearte un análisis sobre tu forma de reaccionar porque hay decisiones que deben tomarse con madurez, sobre todo por lo que afecta a otras personas.
Yo te aconsejaría que inviertas en tí, que veas lo bueno que tienes, que te ilusiones por la vida sin necesidad de hombres, y poco a poco. Te mando un abrazo.
Yo pasé por lo mismo, exactamente igual, con la diferencia de qué tras el gran batacazo con mi liebre, volví con mi marido, de esto hace ya 3 años, y es muy difícil salvar una situación tan complicada, nada vuelve a ser igual. Aunque recuperes a tu marido o te quedes sola, ambas cosas son muy complicadas.
¿No es posible que todas estas dudas que te sobrevienen, provengan del hecho de que nos han “enseñado” (padres, sociedad, películas, literatura…) que no estamos bien siendo sólo una mitad, que sólo encontraremos estabilidad, quietud, felicidad y desarrollo personal al complementarnos? Una relación fuerte y sólida aguanta el embate de una y varias liebres, tu matrimonio se tambaleaba y por eso se coló la liebre, de no haber sido esa, hubiera sido otra.
Antonio Gala, literato al que admiro mucho dijo: “La memoria es traicionera cuando se recuerda en soledad”. Limpia tu mente con un duelo en condiciones y piensa que no se trata de sobrevivir en una relación sino de vivirla plenamente, porque no todo vale. Con el tiempo lo verás más claro. Un abrazo fuerte, ¡estamos contigo!